Guatemala registró un retroceso en el Índice Global de Interferencia de la Industria Tabacalera (IT) 2025 al obtener 68 puntos, según la quinta edición del informe mundial. Con este resultado, el país se ubica en la posición 63 de un total de 100 naciones evaluadas. Además, pasa a integrar la lista de alerta de once países latinoamericanos que no mostraron avances en los últimos dos años. Por otro lado, en esta medición, una menor puntuación refleja un mejor desempeño.
El nivel asignado a Guatemala es de interferencia media. Este resultado responde, entre otros factores, a la ausencia de reglas claras para compartir o prohibir contribuciones de la industria tabacalera hacia actores políticos. También influyen dos iniciativas de ley que permanecen detenidas. La Ley del Control del Tabaco y sus Productos –5461– fue presentada en 2019. Además, la Ley de Restricción de Productos que Contienen Nicotina Destinados a la Inhalación sin Combustión –6498– fue presentada en 2025. A ello se suma la falta de políticas orientadas a prevenir futuros conflictos de interés. Asimismo, el período evaluado, comprendido entre abril de 2023 y marzo de 2025, refleja estos vacíos normativos y evidencia la oportunidad de convertir el respaldo político actual en regulaciones específicas.

Vacíos legales y desafíos pendientes
El país enfrenta un escenario complejo debido a la inexistencia de legislación específica sobre el artículo 5.3 del Convenio Marco para el Control del Tabaco (CMCT) de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Por esta razón, esto facilita la influencia de las tabacaleras en el Organismo Legislativo, incluso durante la discusión de leyes relacionadas con cigarrillos electrónicos. “Ello a pesar de que en 2024 se aprobó una normativa de conducta y ética que incluye un capítulo sobre conflicto de interés, así como nuevas leyes, como la de Atención Integral del Cáncer, que comienzan a incorporar disposiciones para proteger espacios de salud pública de la interferencia corporativa”, explicó la doctora Sophia Mus, asesora del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS).
La publicación del índice se dio en un contexto previo a la Conferencia de las Partes (COP11) para el Control del Tabaco. Esta conferencia fue celebrada en Ginebra, Suiza, del 17 al 22 de noviembre de 2025. Además, organizaciones de la sociedad civil, sin conflictos de interés con la industria tabacalera, articularon esfuerzos para divulgar la encuesta global y alertar sobre los limitados avances en América Latina.
Región: contrastes en la implementación
El Índice de Interferencia 2025 se fundamenta en información pública disponible y analiza cómo los gobiernos aplican el Artículo 5.3 del CMCT y sus directrices. Estas directrices obligan a los Estados Parte a proteger las políticas de salud pública frente a los intereses comerciales de la industria tabacalera. Los resultados evidencian una tendencia desigual. Por un lado, algunos países fortalecen mecanismos de transparencia. Sin embargo, otros enfrentan retrocesos ante la influencia política, económica y mediática del sector.

En América Latina, los retrocesos más notorios se registraron en República Dominicana, Colombia, Paraguay, Bolivia, Argentina, Honduras, El Salvador, Ecuador, Brasil y Costa Rica. Esto se debe a la persistencia de vínculos políticos, la falta de rendición de cuentas y la promoción de actividades de supuesta “responsabilidad social” por parte de las tabacaleras. En contraste, México, Uruguay, Chile, Panamá, Venezuela y Perú destacan por presentar menor interferencia. Este resultado es producto de medidas de transparencia y limitación de contactos con la industria.
A nivel regional, el índice se consolida como una herramienta de referencia para comparar avances y retrocesos en la implementación del Artículo 5.3 del CMCT. Además, funciona como insumo para gobiernos, legisladores y organizaciones sociales interesadas en fortalecer la gobernanza sanitaria y prevenir conflictos de interés. Este instrumento forma parte del esfuerzo del Índice Global de Interferencia de la Industria Tabacalera 2025.
Guatemala en el contexto regional y global
En el plano mundial, se estima que el tabaquismo impacta en un promedio de 7 millones de vidas. Por eso, el mensaje de la sociedad civil enfatiza la necesidad de que los gobiernos se mantengan firmes ante la injerencia de la industria. Se espera, además, que las autoridades rechacen asociaciones, exijan transparencia y hagan cumplir principios de buena gobernanza.

Guatemala es Parte del CMCT desde febrero de 2006 y ha participado activamente en conferencias como la COP6 en 2014, la COP8 en 2018, la COP10 en 2024 y la COP11 en 2025. No obstante, actualmente no cuenta con un mecanismo específico que regule la interacción entre el gobierno y la industria tabacalera.
En la COP11 de 2025 participaron 160 Estados Parte que han ratificado el convenio. Durante esta sesión se avanzó en decisiones orientadas a proteger el medio ambiente y la salud humana frente a los daños del tabaco. Esto incluyó medidas para prevenir y gestionar los residuos generados por productos de tabaco y nicotina, así como dispositivos electrónicos, entre otros consensos.
Acerca del Índice
El Índice Global de Interferencia de la Industria del Tabaco es una encuesta que evalúa cómo los gobiernos responden a la injerencia de la industria. Así, también evalúa de qué manera protegen las políticas públicas de los intereses comerciales, conforme a lo establecido por la Convención Marco para el Control del Tabaco de la OMS (WHO-FCTC).
La quinta edición del Índice 2025 fue producida por Buena Gobernanza para el Control del Tabaco (GGTC, por sus siglas en inglés), con el apoyo de Bloomberg Philanthropies y en conjunto con el programa global de sociedad civil STOP.
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