*Foto de portada vía Thierry Corbalan / Instagram
Existen personas que hacen que nos avergüence tener excusas para no realizar nuestros sueños, como el atleta francés Thierry Corbalan, un hombre de 61 años con los dos brazos amputados que cruzó el Mediterráneo nadando.
Corbalan nadó entre 10 y 12 horas diarias durante siete días, iniciando su travesía en la isla de Córcega y concluyendo en el continente europeo, en Francia. El atleta nadó un total de 180 kilómetros.
«Salí de Córcega con mucho viento y corriente contraria. Los primeros días fueron duros, llegué tarde pero por suerte estaba rodeado de un equipo increíble», contó a un periódico local.
«La discapacidad no te impide vivir experiencias extraordinarias»
Corbalan perdió sus brazos en 1988 por una descarga eléctrica de alta tensión, sin embargo, su sueño permaneció intacto. Le tomó muchos años de preparación e implicó un gran esfuerzo y 32 años después, siendo de la tercera edad, lo logró.
Fue una odisea cruzar el Mediterráneo, pero la historia de Corbalan ha recorrido el mundo entero e inspirado a miles de personas.
Diez personas lo acompañaron en kayak y catamarán, incluido un fisioterapeuta.
“Aparte de las docenas de ampollas en mis pies, estoy en muy buena forma y la mayoría de mis seres queridos se encuentran en tierra firme”, dijo el atleta.
Cuando por fin tocó tierra, lo esperaba Daniel Dulta, el hombre que le salvó la vida cuando tuvo el accidente donde perdió ambos brazos. Definitivamente, fue un momento bastante especial.
«Es una travesía que, para mí, tiene un valor simbólico muy grande porque me voy a unir a la ciudad donde perdí mis dos brazos«.
Thierry Corbalan