Las cucarachas son, sin discusión, uno de los invitados menos deseados en cualquier casa. Aparecen de noche, se esconden en la cocina y parecen inmunes a todo. Pero en redes y portales de estilo de vida comenzó a circular un truco casero que está dando de qué hablar: una trampa hecha con vaselina, simple, barata y sorprendentemente efectiva.
Este método se volvió viral porque no requiere productos químicos fuertes ni gastos innecesarios. Todo lo contrario: utiliza objetos que probablemente ya tienes en casa y se basa en el comportamiento natural de las cucarachas. Si buscas una solución rápida para un problema común, este hack puede convertirse en tu nuevo aliado.

Cómo funciona la trampa con vaselina que todos están probando
La lógica detrás de esta trampa es sencilla pero inteligente. Las cucarachas pueden trepar casi cualquier superficie, excepto una muy específica: la vaselina. Su textura resbalosa impide que puedan escalar y escapar.
Para hacerla necesitas un frasco de vidrio alto, vaselina y un poco de comida que funcione como cebo. Primero, unta vaselina en la parte interna del frasco, especialmente en el cuello y las paredes superiores. Luego coloca en el fondo un alimento que desprenda olor, como pan, fruta madura o restos de comida. Finalmente, pon una rampa improvisada con cartón o papel para que los insectos puedan entrar fácilmente.
Una vez dentro, las cucarachas ya no pueden salir. La vaselina les bloquea cualquier intento de trepar, dejándolas atrapadas en el frasco. Es una solución ideal para detectar y reducir la presencia de cucarachas sin usar insecticidas agresivos.

Por qué este truco funciona (y cuándo es más efectivo)
Este método es práctico por varias razones: es económico, fácil de preparar y accesible para cualquier persona. No requiere experiencia ni productos especiales, y ofrece una alternativa menos agresiva a los insecticidas tradicionales, lo que lo hace ideal para la cocina.
Funciona mejor cuando la infestación es leve o moderada. Para obtener mejores resultados, coloca la trampa en zonas estratégicas, como debajo del fregadero, junto al basurero o detrás de electrodomésticos, donde las cucarachas suelen aparecer.
Además, complementar la trampa con hábitos de limpieza ayuda mucho: mantener la cocina ordenada, sellar grietas y no dejar restos de comida durante la noche aumenta la efectividad. La vaselina no es mágica, pero aplicada correctamente puede hacer una gran diferencia en mantener tu cocina libre de cucarachas.
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