María Corina Machado, reconocida opositora venezolana y ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025.
«Nos complace profundamente confirmar que está a salvo y que estará con nosotros en Oslo», aseguró el Instituto Nobel, tras días de incertidumbre sobre su paradero y su presencia en el evento.
Machado no ha aparecido en público desde el 9 de enero, cuando lideró una manifestación en Caracas en contra de la juramentación de Nicolás Maduro para un tercer mandato. Las elecciones fueron ampliamente cuestionadas. Precisamente, su activismo fue clave para que el Comité Noruego del Nobel la eligiera: «por su incansable labor en la promoción de los derechos democráticos del pueblo de Venezuela y por su lucha para lograr una transición justa y pacífica de la dictadura a la democracia».
Libertad y democracia: el mensaje central de su discurso
Aunque Machado no pudo estar presente en Oslo, su mensaje llegó a través de su hija Ana Corina Sosa Machado, quien leyó un discurso en su nombre. Allí, la líder opositora resaltó valores como la libertad, recordó la gesta electoral de 2024 y clamó por el regreso de la diáspora venezolana.
«Venezuela volverá a respirar. Abriremos las puertas de las cárceles y veremos salir el sol para miles de inocentes que fueron encarcelados injustamente…», expresó Machado.

Un país marcado por la historia y la resistencia
Machado recordó cómo Venezuela, desde sus primeros años de Constitución, protegió derechos individuales como la libertad religiosa y la separación de poderes. «Desde el principio creímos en algo tan simple como inmenso: que todos los seres humanos nacen para ser libres. Esa convicción se convirtió en el alma de nuestra nación», destacó.
También recordó cómo Venezuela fue refugio para quienes escapaban de dictaduras en América Latina. Además, de la guerra civil española y de conflictos en Siria, Líbano y Colombia. Sin embargo, desde 1999, con la llegada de Hugo Chávez, señaló que el país ha sufrido el desmantelamiento de su democracia. «Violó la Constitución, falsificó nuestra historia, corrompió a las Fuerzas Armadas, purgó a los jueces independientes, censuró a la prensa, manipuló las elecciones, persiguió la disidencia y devastó nuestra biodiversidad».
El colapso económico de Venezuela comenzó bajo el gobierno de Chávez y se profundizó tras su fallecimiento en 2013, bajo Nicolás Maduro», continuó Machado
Durante la lectura de su discurso, Machado también reflexionó sobre la bonanza petrolera del siglo XX. Sin embargo, bajo el gobierno de Maduro, los recursos se gestionaron de manera deficiente, generando una profunda crisis: «La riqueza petrolera no se usó para liberar, sino para someter. Se repartieron lavadoras y neveras en televisión nacional a familias que vivían sobre pisos de tierra, no como símbolo de progreso, sino como espectáculo».

La lucha continúa y la esperanza persiste
A pesar de las dificultades, Machado destacó la importancia de la democracia y la libertad como motores para la paz. «Este premio tiene un significado profundo: le recuerda al mundo que la democracia es esencial para la paz. Y lo más importante, el principal aprendizaje que los venezolanos podemos compartir con el mundo es la lección forjada a través de este largo y difícil camino: si queremos tener democracia, debemos estar dispuestos a luchar por la libertad».
La opositora también reafirmó su deseo de ver regresar a la diáspora, actualmente cerca de ocho millones de venezolanos. «Mis queridos venezolanos, el mundo ha quedado maravillado por lo que hemos logrado. Y pronto presenciará una de las imágenes más conmovedoras de nuestro tiempo: el regreso de los nuestros a casa».
María Corina Machado deja claro que su lucha por libertad, democracia y justicia en Venezuela sigue más viva que nunca. Su Nobel de la Paz no solo reconoce su esfuerzo, sino que también inspira a toda una generación a alzar la voz y soñar con un país donde todos puedan ser libres.
¡Sigue a El País de los Jóvenes en Instagram, TikToky YouTube para más contenido positivo!


