Puede sonar alarmante, pero es completamente real: los plátanos son radiactivos de forma natural. No se trata de un mito de internet ni de una exageración para llamar la atención. Es un dato científico comprobado que ocurre todos los días y que pasa desapercibido porque estamos acostumbrados a ver esta fruta como algo completamente normal.
La palabra “radiación” suele asociarse con peligro, accidentes o ciencia ficción, pero en realidad la radiación existe en la naturaleza y forma parte de la vida cotidiana. El plátano es uno de los ejemplos más curiosos y fáciles de entender de este fenómeno.

La ciencia detrás de un plátano radiactivo
El motivo por el cual los plátanos son radiactivos tiene que ver con el potasio, un mineral esencial para el cuerpo humano. Los plátanos contienen grandes cantidades de potasio, lo que los convierte en un alimento popular para deportistas y personas que buscan una dieta equilibrada.
Sin embargo, una pequeña fracción de ese potasio es una variante natural llamada potasio-40, que es ligeramente radiactiva. Esta forma de potasio se encuentra de manera natural en la Tierra, en el suelo, en el agua y, por supuesto, en los alimentos que crecen en ella.
Cuando comes un plátano, esa mínima radiación entra en tu cuerpo. Pero la cantidad es tan baja que no representa ningún riesgo. De hecho, es tan insignificante que los científicos usan el término “dosis de plátano” como una forma sencilla de explicar niveles muy pequeños de radiación y compararlos con situaciones cotidianas.

Lo más importante de este dato es que el cuerpo humano sabe cómo manejarlo. Nuestro organismo regula el potasio de forma natural, absorbiendo solo lo que necesita y eliminando el exceso. Esto significa que no importa cuántos plátanos comas, no acumularás radiación peligrosa.
Este dato curioso es tan llamativo porque rompe con una idea muy común: que toda radiación es mala. En realidad, vivimos rodeados de radiación natural proveniente del suelo, el aire, los alimentos e incluso del espacio.
El plátano demuestra que la ciencia está presente en los detalles más cotidianos. Algo tan simple como una fruta puede esconder un dato que parece increíble y que, sin embargo, es completamente real.
La próxima vez que veas un plátano, recuerda esto: no solo estás viendo un alimento común, estás viendo uno de los ejemplos más curiosos de cómo la ciencia forma parte de la vida diaria.
¡Sigue a El País de los Jóvenes en Instagram, TikToky YouTubepara más contenido positivo!


