Hay un duelo del que casi nadie habla: extrañar a quien fuiste antes. No a una persona, no a un lugar, sino a una versión de ti que ya no existe. La que se reía más fácil, la que no pensaba tanto las cosas, la que no cargaba tantas responsabilidades ni preguntas sin respuesta. En realidad, son las distintas versiones de ti mismo las que añoras.
Muchos jóvenes sienten nostalgia sin saber exactamente por qué. Todo parece “estar bien”, pero algo se siente distinto. No es tristeza pura, es una mezcla rara entre gratitud por lo aprendido y melancolía por lo que ya no se puede recuperar. Crecer también implica perder ciertas versiones de uno mismo, y eso duele más de lo que se admite.

Cuando cambias tanto que ya no te reconoces
El cambio no siempre llega con una decisión clara. A veces se da poco a poco: nuevas rutinas, nuevas prioridades, menos tiempo para lo que antes importaba. Un día te das cuenta de que reaccionas distinto, que piensas distinto, que ya no eres la misma persona que hace unos años… y eso puede asustar.
No porque el cambio sea malo, sino porque implica despedidas internas. Despedirse de sueños que ya no encajan, de formas de amar que ya no funcionan, de ilusiones que eran necesarias en su momento, pero que hoy pesan. Reconocer esto no es rendirse, es aceptar que evolucionar también cansa. A veces, los cambios traen nuevas versiones de experiencia.
Muchos jóvenes sienten culpa por no ser como antes, como si crecer fuera una traición a su esencia. Pero nadie permanece igual para siempre. Cambiar no significa perderse, significa adaptarse a la vida.

Honrar quien fuiste para seguir avanzando
Extrañar versiones pasadas de ti no te impide avanzar; al contrario, te recuerda todo lo que has vivido. Cada versión tuvo su propósito. Te protegió, te enseñó, te llevó hasta donde estás ahora.
Aceptar que ya no eres esa persona no invalida lo que sentías entonces. Significa que estás en otra etapa. Una etapa donde quizá eres más consciente, más selectivo, más cansado… pero también más fuerte.
Esta reflexión conecta porque muchos jóvenes la viven en silencio. Porque nadie te prepara para despedirte de versiones de ti mismo. Y porque entender que está bien extrañar lo que ya no eres puede ser el primer paso para abrazar lo que estás construyendo hoy.
¡Sigue a El País de los Jóvenes en Instagram, TikToky YouTubepara más contenido positivo!


